UDLA - Universidad de Las Américas  

Invitación a hacer de la cooperación un rito constante en la vida universitaria

El primer semestre de este año 2018, como Facultad de Ciencias Sociales, comenzamos respondiendo a la invitación que nos hace Richard Sennett (2012), de motivarnos y hacer de la cooperación un rito constante en el tiempo. Docentes, representantes estudiantiles y administrativos compartimos tensiones a las que nos vemos expuestos como miembros de una comunidad académica; identificamos nuestras debilidades surgidas de la autoevaluación constante y nos propusimos un plan de mejora de nuestra calidad académica y vida universitaria en las carreras de Trabajo Social y de Psicología al 2021.

Como bienvenida al año académico 2018, más que describir el listado de acciones que nos esperan el plan de mejora, me interesa ampliar la invitación a cada uno de ustedes a cooperar. Cooperar a través del relato y la reflexión, con el fin de construir un sentido compartido de facultad. Es decir, darnos el espacio para conversar a partir de lo que aprendemos y así seguir innovando en la promoción del desarrollo humano y social, a la vez que contribuimos como estudiantes, docentes y profesionales al bienestar y calidad de vida de las personas, grupos, organizaciones y comunidades.

La invitación a salir del aislamiento y el narcisismo de un relato individual que identifica Sennett, implica ritualizar espacios de cooperación como, por ejemplo, estudiar juntos en la biblioteca, compartir opiniones en las salas de clases y escuchar más a los estudiantes en mi rol de docente. Tensionar el ensimismamiento al que estamos sometidos implica detenernos en nuestra cotidianidad para reflexionar, observar(nos), intercambiar opiniones fundadas en los Talleres de Actualización Epistemológica en Ciencias Sociales, compartir dudas en el Taller de Técnicas Proyectivas o de Geografía Social, afinar el relato en los Talleres de Escritura, sumergirse activamente en las actividades de Aprendizaje y Servicio del Plan Común y reflexionar en conjunto, a partir de los resultados de las investigaciones en Espacialidad e Infancia,  y en Juventud o Psicología Clínica, entre otros.

Hacer de la cooperación un rito constante en el tiempo, implica humildad;  tensionar el saber propio de la experiencia de mi barrio, mis amigas, mi familia implica articularse con otros/as y reconocer el saber convivencial narrado por un líder comunitario en su asignatura LIC. Implica también, tensionar la sub-disciplina del trabajo social y la psicología a la que adscribo, para atreverse a identificar el aporte de otras carreras,  como puede ser la arquitectura, comunicaciones o las disciplinas de la salud con las que convivimos en el Programa de Intervención Comunitaria. En cualquier caso, al compartir historias individuales en un intercambio dialógico de gana-gana o un intercambio diferenciador, donde el logro es lo que cada uno aprende para sí, se van conformando relatos universales e interdisciplinarios que permiten cooperar desde el respeto y la creatividad.

En resumen, para dar inicio a este año académico, que se verá desbordado por los apremios de la acreditación de carrera e institucional y la "urgencia" cotidiana de terminar bien el semestre, los invito a hacer de la cooperación un rito constante. De esta forma, podremos fortalecer un relato común de facultad desde el desprejuicio y acceder a nuevos conocimientos, que aporten a nuestra misión de formar profesionales con responsabilidad ciudadana y con capacidad de analizar, planificar e intervenir éticamente en fenómenos sociales complejos, con metodologías centradas en el aprendizaje significativo e integración teórico-práctica.

 

Francisca Infante
Decana