UDLA - Universidad de Las Américas  

Discurso de la Rectora, Pilar Romaguera Gracia

Buenas tardes, deseo agradecer la presencia de todos ustedes el día de hoy. La presencia de las autoridades, de los miembros de la Junta Directiva, de la Comunidad Académica de la Universidad y de nuestros invitados.

Deseo comenzar estas palabras, agradeciendo la oportunidad brindada: ser Rectora de Universidad de Las Américas. Es un honor para mí, que me hayan elegido para liderar a la comunidad de UDLA por los próximos 4 años.

Somos una Universidad que cree en la transformación, en la innovación y en las oportunidades.

La Educación Superior en países como los nuestros, de un nivel de desarrollo intermedio, es la oportunidad que tienen las personas, las familias y el país para avanzar en su desarrollo.

Chile tiene diferencias de ingreso muy importantes entre su población. Por eso, en ocasiones es difícil aceptar una postura que restringe la educación universitaria sólo a una elite; en una visión conservadora de la sociedad.

Como UDLA, asumimos el desarrollo de nuestros estudiantes y del país. Buscamos entregarles un valor agregado valioso; y este aporte debe poder ser constatado, avalado y reconocido. Aspiramos al progreso, representando también en ello la aspiración y el sueño de nuestros estudiantes y comunidades.

Destacamos que nuestros egresados tienen una alta empleabilidad: 8 de cada 10 están empleados al año de estar titulados; y, un 90% (9 de cada 10) de nuestros titulados tienen un trabajo relacionado con la carrera que estudiaron.

Las oportunidades no solo deben alcanzar a nuestros estudiantes, sino que deben extenderse a toda nuestra comunidad.

Quienes hemos trabajado en el sistema educativo, siempre hemos tenido presente esa frase hoy famosa que dice: La calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes. Y nosotros hemos agregado a esa frase: su calidad disciplinar y, también muy importante,  su calidad pedagógica.

¿Por qué esta frase que es tan aceptada y reconocida en el mundo escolar, y que ha sido el fundamento de las Reformas de Ley en la Carrera Docente, ¿parece olvidarse en el Sistema Universitario?

Por nuestra parte, la tenemos muy presente. Por ello hemos impulsando el perfeccionamiento académico de nuestros docentes: la mayor parte de ellos cuenta, al día de hoy, con posgrados académicos en su disciplina. Y, nuestra exigencia es que sean expertos en su área, pero también que sean excelentes docentes (profesores) y que apliquen los fundamentos de nuestro modelo educativo.

Uno de nuestros grandes avances, y promesa para el futuro, son los programas de Desarrollo Docente y Perfeccionamiento Curricular, tanto los propios, como los que estamos desarrollando con otras Universidades y los que aporta la Red Laureate.

Hablábamos de innovación. Y proyectos como este justamente apuntan en esa dirección. Ofrecemos oportunidades, pero también lo hacemos buscando la excelencia.

Y aquí hemos dado grandes pasos que se están transformando en nuestro sello.

Hemos implementado innovaciones, principalmente en Docencia Universitaria, a través de avances y logros que son reconocidos interna y externamente.

    • Somos la primera y única Universidad chilena cuyos profesores han obtenido un Oscar. "Historia de un Oso", realizado por Gabriel Osorio y Patricio Escala junto a un destacado grupo de estudiantes y docentes, le entregó al país el primer premio de la Academia de su historia, algo que nació y creció en el espacio de la Universidad.                 
    • Hemos sido de avanzada en la implementación de Centros de Simulación Clínica para el aprendizaje.
    • También, fuimos una de las primeras universidades en crear programas de pregrado diseñados para una población adulta; y, programas como PULSAR, que desarrolla habilidades transversales para el mundo laboral.
    • En los temas de Intervención Comunitaria, hemos sido pioneros en "Innovar y Aprender en Comunidad", con el aporte de dirigentes sociales a la formación universitaria.
    • Nuestro Modelo de Vinculación con el Medio enriquece la calidad de nuestra docencia.
    • Nuestros Sistemas de Información para la Gestión Académica se basan en una arquitectura de desarrollo propio; con aplicaciones creadas por nuestros profesionales, que refuerzan el sello TIC tanto en nuestra gestión como en el modelo educativo.
    • Por último, pero no menos importante, somos vanguardia en la presencia femenina en nuestro cuerpo directivo, tal como lo dijo Pilar, no solo expresado en 2 rectoras; el  cuerpo directivo del  Comité de Rectoría, y el Consejo Académico de Decanos representan la proporción de mujeres en el país: somos el 50% de la población nacional.

 

Nos conocemos hace muchos años. Ingresé a UDLA en Octubre del año 2010 respondiendo a una invitación de José Pedro Undurraga y Pilar Armanet, entonces Rector y Vicerrectora Académica de la Universidad. Me pidieron trabajar en el área de Educación; en lo que inicialmente pensé era una asesoría para la Reforma Curricular 2010 que estaba implementando la Universidad, y  también para colaborar en la acreditación de las carreras de Pedagogía. Finalmente, no fue una asesoría, sino que asumí la Decanatura de la Facultad.

Venía del mundo de la Educación, si bien mi formación inicial es ser economista. Contaba con un doctorado especializado en Economía de la Educación, era profesora de la Universidad de Chile, y luego de ser Subsecretaria de Educación, entre el 2004 y 2006, había trabajado en esa área para las Naciones Unidas y el Banco Mundial.

Ingresé el año 2010, pensando que era un lindo desafío asumir la oportunidad que UDLA me brindaba: conducir una Facultad de Educación y apoyar un proceso de transformación no solo de la universidad, sino ante todo, de nuestros alumnos.

Entre 2010 y 2014 logramos la acreditación de todas las carreras de la Facultad de acreditación obligatoria.

El año 2013, sin embargo, sufrimos un fuerte revés. Perdimos la acreditación institucional. Un fallo que hasta el día de hoy nos impacta y duele. La Universidad tenía una situación financiera sólida y estábamos trabajando en Reformas importantes que, si bien podían no estar consolidadas, sentimos no merecían esa decisión.

El periodo siguiente fue durísimo para la Universidad y para mí también, en lo personal. Pero UDLA es una Universidad resiliente, que busca y ofrece  oportunidades. A mediados del 2014, cuando Pilar Armanet asume como Rectora de la Universidad, recibo la invitación para ser Vicerrectora Académica.

Trabajamos rigurosamente los dos años siguientes para recomponermos y contamos con el significativo apoyo de Laureate, a través de un importante programa de Becas Estudiantiles y asesorías técnicas.

En marzo del 2016 finalmente llegó el premio a tanto trabajo. En un hecho inédito para una institución que había perdido la acreditación, nos recuperamos, obtuvimos tres años y logramos de paso, un reconocimiento externo, explícito,  al avance en nuestro Modelo Educativo.

El trabajo que la Universidad ha desarrollado, en términos de los fundamentos de un Modelo Educativo basado en Resultados de Aprendizaje; la implementación del Sistema de Aseguramiento del Perfil de Egreso; y la aplicación de una batería propia de test de diagnósticos a nuestros estudiantes, entre otros, es un trabajo notable de nuestros académicos.

Y eso se logró por una decisión tomada hace mucho tiempo, cuando se tuvo la confianza de que los pedagogos y expertos en diseño curricular de la Facultad de Educación, también tenían la capacidad de liderar las reformas que eran necesarias de impulsar en la Universidad.

Los avances y resultados logrados son un reflejo de que UDLA está trabajando muy seriamente su proyecto educativo institucional.

Somos una universidad joven, que hemos avanzado y lo seguiremos haciendo de manera permanente. Este traspaso de mando, es una continuidad del proyecto que lideró nuestra Rectora, Pilar Armanet y que hoy día tengo el orgullo de asumir.

En su discurso, Pilar  hizo una reseña de nuestro Plan de Desarrollo Estratégico (PDE) Institucional y alguno de los objetivos trazados. Quisiera expresar el compromiso de continuidad con nuestro proyecto educativo y con el PDE que fue construido por su comunidad.

Deseo además, reafirmar nuestros valores institucionales: la ética profesional, la responsabilidad ciudadana y el compromiso comunitario nos orientan y nos ofrecen un sello de calidad en la formación. Somos una Universidad: inclusiva, laica, pluralista y responsable.

Y como dijimos, también creemos en la transformación. No solo de nosotros como Universidad, sino también y especialmente, de nuestros alumnos y docentes.

Por eso, hay proyectos nuevos que queremos realizar, o en algunos casos retomar.

  • Estamos inmersos en una comunidad global.  Impulsar entonces la internacionalidad es un camino que tiene sentido. En los meses que siguen, vamos a volver a implementar las pasantías internacionales para nuestros estudiantes y docentes. Por eso, queremos agradecer a las universidades de la Red y especialmente de la Red de América Latina que acogieron a nuestros alumnos y lo volverán a hacer: México, Perú y Brasil serán sus primeros destinos… nuestros estudiantes nunca vuelven siendo los mismos. Su experiencia en el extranjero los transforma y les cambia no solo su percepción del mundo, sino y sobre todo, la percepción de ellos mismos.

Chile tiene un reconocimiento en la región, en América Latina, por la calidad de su educación superior. Si bien aspiramos como país a que ese reconocimiento vaya más allá de nuestro continente, es un logro importante a destacar. Y como UDLA queremos contribuir al posicionamiento de las universidades chilenas en América Latina. Con el apoyo de la Red Laureate, esperamos volver a retomar nuestros programas de intercambio, proyectos de colaboración conjunta y ofrecer una alternativa que amplíe el horizonte para la comunidad universitaria.

Como destacó Pilar Armanet, aspiramos a ser una gran Universidad y mi compromiso y el de todos quienes estamos aquí,  es trabajar cada día para ello.

En un contexto de un debate público polarizado, se ha perdido en ocasiones el norte de cuál es el valor que la educación entrega a las personas y cuál es la contribución que hacemos a la sociedad. Requerimos que todos quienes acceden a la educación superior reciban una formación de calidad, y sean buenos profesionales. Los países progresan en la medida que forman capital humano de calidad. Por lo tanto, nuestro compromiso es entregar profesionales que aporten al país, serios, responsables y éticos.

En este sentido, valoramos los procesos de acreditación. Destacamos que un 76% de nuestros alumnos estudian en carreras acreditadas. Y, valoramos que el país avance hacia una acreditación institucional normada, objetiva y rigurosa, que dé las garantías de imparcialidad que el sistema hoy reclama  y necesita.

Los últimos años han sido tiempos de cambio en el sistema universitario. En este contexto, reafirmamos los principios y valores de la UDLA y sobre todo, nuestro estricto apego a la legalidad vigente. Pero también exigimos respeto por nuestra comunidad universitaria. Como se ha expresado, somos 24.000 alumnos, 1.300 funcionarios y 45.000 egresados.

Tenemos por delante el desafío de una próxima acreditación institucional, en que mostraremos nuestros avances, los compromisos logrados, y nuestros proyectos. Estamos confiados del trabajo realizado y que, lo que viene, reafirmará los avances en materia de aseguramiento de la calidad de nuestra Universidad.

Esta ceremonia se hace en un lugar significativo para nuestra comunidad. Hemos estado en este Salón Auditorio en momentos felices, pero también en momentos difíciles, como planteó previamente nuestra Rectora.

En nuestra trayectoria hemos tenido momentos complejos y los hemos sabido superar.

En este sentido y frente a inquietudes que pueden haber surgido en la comunidad, dado que antecedentes parciales ya han sido filtrados a la prensa,  explicar que la Universidad efectivamente recibió una notificación respecto a la investigación reservada del Ministerio de Educación, cuya resolución en primera instancia data de marzo del presente año. En esta resolución – como se ha informado- se señala que no se formulan cargos en contra de la Universidad. Si bien esta notificación y su proceso continúa siendo de carácter reservado, dado que antecedentes ya han sido informados por la prensa, deseamos entregar una señal de tranquilidad a la Comunidad Universitaria.

Ratificamos también el espíritu de superación, de resiliencia y de avance de la Institución.

Al concluir, quiero también darme un minuto para agradecer a mi familia, sin cuyo apoyo no estaría hoy en este estrado. Su ausencia hoy, no significa que no estén presentes. Lo han estado siempre.

Y finalmente, agradecer a quien me precede, Pilar Armanet,  por su visión del camino que debía recorrer la Universidad, por el trabajo realizado para actualizar nuestra legislación interna en función de una universidad trifuncional (centrada en la docencia, que integra la Vinculación con el Medio y avanza en investigación); y, reconocer a Pilar su sacrificio personal en pos de la comunidad UDLA y de nuestros alumnos.

Por ello, invitamos a nuestra comunidad académica a trabajar  unidos, confiados, a ser consistentes, exigentes con nuestros proyectos, con nosotros mismos. Queremos proyectarnos como una de las Universidades con mayor aporte e innovación en desarrollo curricular y docencia universitaria en América Latina. Queremos sentirnos orgullosos de este desafiante y hermoso proyecto que es Universidad de Las Américas.

Muchas gracias a cada uno de ustedes.

 

Pilar Romaguera Gracia